“The essence of the enjoyment of tea lies in appreciation of its color, fragrance and flavor, and the principles of preparation are refinement, dryness and cleanliness” - From the Chalu of Cai Xiang (1012-1067).
Ph. Gustavo Rodríguez C.

“Nada hay absoluto.
Todo cambia
todo se mueve,
todo revoluciona,
todo vuela y se va.”
- Frida Khalo
El mundo del Té, de las infusiones, de la vida tranquila está sumergido en el cambio, es un balance dinámico. La taza de Té que me preparo hoy, mañana con el mismo Té es distinta, cambia. Hay tantas variables (temperatura del agua, tiempo de infusión, cantidad, recipiente, mi estado de ánimo al preparar y al degustar…) que tratar de controlarlas todas para lograr exactamente la misma taza terminaría generando tensión.
Pasa lo mismo en el proceso del Té. La variabilidad en la recolección, el aireado, la fijación, el secado, el enrollado y la selección sumados al clima, las condiciones de la tierra y a una cantidad de variables más de la naturaleza, hacen que de una cosecha a otra de un mismo lote haya una diferencia notable.
Y así sucede también con las mezclas que preparamos en el Taller. Los ingredientes son cultivados y cosechados con amor en todo Colombia pero vivimos en el Trópico - regido por el cambio constante del clima.
Y es en este cambio constante cuando recordamos que cada taza de Té es única. Que nuestra disposición y nuestra consciencia hacen el momento eterno por instantes, y luego pasa y todo cambia, y la vida continua, y luego vendrá otro momento, otra taza de Té.

“Los árboles son santuarios. Quien sabe hablar con ellos y sabe escucharlos, descubre la verdad. Ellos no predican doctrinas ni recetas. Predican, indiferentes al detalle, la originaria ley de la vida.”
- Hermann Hesse
Para quienes vivimos en ciudades, rodeados por asfalto, cemento, ladrillo, hierro y vidrio, nos cuesta recordar aquella época en la que los Árboles tenían inmenso significado en nuestra existencia. Por miles y miles de años, Ellos nos han proporcionado acceso, aparentemente ilimitado, a refugio, construcción, alimento, medicinas, fuego, energía, y protección. Durante años vimos a los árboles, a través de sus ramificaciones, su comportamiento estacional y el renacimiento de su follaje, como imágenes poderosas de crecimiento, decaimiento, y resurrección. Los pueblos ancestrales aún los elevan en simbolismo, y en muchos casos con poder celestial y religioso. Su simbología está ligada a la fertilidad, la inmortalidad, el renacer - recordemos el símbolo del árbol de la vida.
A través de los años los árboles han sido parte de la mitología para comprender la vida y de la ciencia para explicar la evolución.
En esta ocasión hacemos un homenaje a los árboles, y a la conexión que mantenemos con ellos. Respiramos el oxígeno que ellos exhalan, y ellos inhalan el CO2 que nosotros exhalamos. Recordamos su simbología y agradecemos sus virtudes. Honramos su misterio y su belleza cruda, directa y resistente.
Cada taza de Té que tomamos, es la infusión de las hojas de la Camellia Sinensis, un árbol que puede llegar a medir hasta diez metros.

“Los árboles son poemas que escribe la tierra al cielo. Nosotros los derribamos y los convertimos en papel; tal vez así podamos recordar nuestro vacío”.
- Khalil Gibran


Cuando estamos en conexión con la naturaleza nuestro corazón se abre y nuestra mente se relaja. El agite de la vida urbana hace que olvidemos la importancia de la conexión. Reservar una o dos mañanas a la semana para caminar, tener y cuidar el jardín en casa, llevar la consciencia a nuestros pasos cuando caminamos, son algunas formas de mantener la conexión.
En esta oportunidad queremos recordar la importancia de estar conectados y cómo una taza de Té nos puede llevara en el día a día a recordar nuestro origen.
Sentir el Té
¿Cuántas veces nos sentamos frente a la taza y olvidamos sentir el Té o Infusión que vamos a tomar? En cada taza está la oportunidad de conectarnos con el origen, con la planta que nos está compartiendo su esencia y virtud.
A continuación hacemos unas preguntas para llevar la concentración a distintos aspectos que elevan nuestros niveles de sensibilidad, nos llevan a estar presentes, y nos recuerdan la conexión.
¿Qué sensaciones experimentamos en la boca y el paladar cuando tomamos el Té? ¿Siento astringencia (el paladar seco)? ¿Siento el paladar aterciopelado? ¿Qué tanto salivo?
¿Cómo se siente la fragancia que viaja en el aliento? ¿Es refrescante? ¿Se siente dulzor en el paladar o la garganta? ¿Permanece en la boca?
¿Cómo es mi paciencia con la taza? ¿Cuánto tiempo dejo las hojas en infusión? ¿Disfruto cada sorbo con consciencia? ¿Cuantas infusiones hago del mismo Té? ¿Cómo cambia cada sorbo, cada infusión?
¿Cómo me siento? ¿Cómo es la energía (el Qi) de este Té?
Cuando llevamos la consciencia a la taza de Té, cada momento encajar perfecto con el anterior, como las líneas de un poema. Cada sorbo impregna el paladar, baja por la garganta natural y suavemente, creando una capa en boca y garganta
