“Nada hay absoluto.
Todo cambia
todo se mueve,
todo revoluciona,
todo vuela y se va.”
- Frida Khalo
El mundo del Té, de las infusiones, de la vida tranquila está sumergido en el cambio, es un balance dinámico. La taza de Té que me preparo hoy, mañana con el mismo Té es distinta, cambia. Hay tantas variables (temperatura del agua, tiempo de infusión, cantidad, recipiente, mi estado de ánimo al preparar y al degustar…) que tratar de controlarlas todas para lograr exactamente la misma taza terminaría generando tensión.
Pasa lo mismo en el proceso del Té. La variabilidad en la recolección, el aireado, la fijación, el secado, el enrollado y la selección sumados al clima, las condiciones de la tierra y a una cantidad de variables más de la naturaleza, hacen que de una cosecha a otra de un mismo lote haya una diferencia notable.
Y así sucede también con las mezclas que preparamos en el Taller. Los ingredientes son cultivados y cosechados con amor en todo Colombia pero vivimos en el Trópico - regido por el cambio constante del clima.
Y es en este cambio constante cuando recordamos que cada taza de Té es única. Que nuestra disposición y nuestra consciencia hacen el momento eterno por instantes, y luego pasa y todo cambia, y la vida continua, y luego vendrá otro momento, otra taza de Té.
“Los árboles son santuarios. Quien sabe hablar con ellos y sabe escucharlos, descubre la verdad. Ellos no predican doctrinas ni recetas. Predican, indiferentes al detalle, la originaria ley de la vida.”
- Hermann Hesse
Para quienes vivimos en ciudades, rodeados por asfalto, cemento, ladrillo, hierro y vidrio, nos cuesta recordar aquella época en la que los Árboles tenían inmenso significado en nuestra existencia. Por miles y miles de años, Ellos nos han proporcionado acceso, aparentemente ilimitado, a refugio, construcción, alimento, medicinas, fuego, energía, y protección. Durante años vimos a los árboles, a través de sus ramificaciones, su comportamiento estacional y el renacimiento de su follaje, como imágenes poderosas de crecimiento, decaimiento, y resurrección. Los pueblos ancestrales aún los elevan en simbolismo, y en muchos casos con poder celestial y religioso. Su simbología está ligada a la fertilidad, la inmortalidad, el renacer - recordemos el símbolo del árbol de la vida.
A través de los años los árboles han sido parte de la mitología para comprender la vida y de la ciencia para explicar la evolución.
En esta ocasión hacemos un homenaje a los árboles, y a la conexión que mantenemos con ellos. Respiramos el oxígeno que ellos exhalan, y ellos inhalan el CO2 que nosotros exhalamos. Recordamos su simbología y agradecemos sus virtudes. Honramos su misterio y su belleza cruda, directa y resistente.
Cada taza de Té que tomamos, es la infusión de las hojas de la Camellia Sinensis, un árbol que puede llegar a medir hasta diez metros.
“Los árboles son poemas que escribe la tierra al cielo. Nosotros los derribamos y los convertimos en papel; tal vez así podamos recordar nuestro vacío”.
- Khalil Gibran
Cuando estamos en conexión con la naturaleza nuestro corazón se abre y nuestra mente se relaja. El agite de la vida urbana hace que olvidemos la importancia de la conexión. Reservar una o dos mañanas a la semana para caminar, tener y cuidar el jardín en casa, llevar la consciencia a nuestros pasos cuando caminamos, son algunas formas de mantener la conexión.
En esta oportunidad queremos recordar la importancia de estar conectados y cómo una taza de Té nos puede llevara en el día a día a recordar nuestro origen.
Sentir el Té
¿Cuántas veces nos sentamos frente a la taza y olvidamos sentir el Té o Infusión que vamos a tomar? En cada taza está la oportunidad de conectarnos con el origen, con la planta que nos está compartiendo su esencia y virtud.
A continuación hacemos unas preguntas para llevar la concentración a distintos aspectos que elevan nuestros niveles de sensibilidad, nos llevan a estar presentes, y nos recuerdan la conexión.
¿Qué sensaciones experimentamos en la boca y el paladar cuando tomamos el Té? ¿Siento astringencia (el paladar seco)? ¿Siento el paladar aterciopelado? ¿Qué tanto salivo?
¿Cómo se siente la fragancia que viaja en el aliento? ¿Es refrescante? ¿Se siente dulzor en el paladar o la garganta? ¿Permanece en la boca?
¿Cómo es mi paciencia con la taza? ¿Cuánto tiempo dejo las hojas en infusión? ¿Disfruto cada sorbo con consciencia? ¿Cuantas infusiones hago del mismo Té? ¿Cómo cambia cada sorbo, cada infusión?
¿Cómo me siento? ¿Cómo es la energía (el Qi) de este Té?
Cuando llevamos la consciencia a la taza de Té, cada momento encajar perfecto con el anterior, como las líneas de un poema. Cada sorbo impregna el paladar, baja por la garganta natural y suavemente, creando una capa en boca y garganta
MULTITUD de la abeja!
Entra y sale
del carmín, del azul,
del amarillo,
de la más suave
suavidad del mundo:
entra en
una corola
precipitadamente,
por negocios,
sale
con traje de oro
y cantidad de botas
amarillas.
Perfecta
desde la cintura,
el abdomen rayado
por barrotes oscuros,
la cabecita
siempre
preocupada
y las
alas
recién hechas de agua:
entra
por todas las ventanas olorosas,
abre
las puertas de la seda,
penetra por los tálamos
del amor más fragante,
tropieza
con
una
gota
de rocío
como con un diamante
y de todas las casas
que visita
saca
miel
misteriosa,
rica y pesada
miel, espeso aroma,
líquida luz que cae en goterones
hasta que a su
palacio
colectivo
regresa
y en las góticas almenas
deposita
el producto
de la flor y del vuelo,
el sol nupcial seráfico y secreto!
Multitud de la abeja!
Elevación
sagrada
de la unidad,
colegio
palpitante!
Zumban
sonoros
números
que trabajan
el néctar,
pasan
veloces
gotas
de ambrosía:
es la siesta
del verano en las verdes
soledades
de Osorno. Arriba
el sol clava sus lanzas
en la nieve,
relumbran los volcanes,
ancha
como
los mares
es la tierra,
azul es el espacio,
pero
hay algo
que tiembla, es
el quemante
corazón
del verano,
el corazón de miel
multiplicado,
la rumorosa
abeja,
el crepitante
panal
de vuelo y oro!
Abejas,
trabajadoras puras,
ojivales
obreras,
finas, relampagueantes
proletarias,
perfectas,
temerarias milicias
que en el combate atacan
con aguijón suicida,
zumbad,
zumbad sobre
los dones de la tierra,
familia de oro,
multitud del viento,
sacudid el incendio
de las flores,
la sed de los estambres,
el agudo
hilo
de olor
que reúne los días,
y propagad
la miel
sobrepasando
los continentes húmedos, las islas
más lejanas del cielo
del Oeste.
Sí:
que la cera levante
estatuas verdes,
la miel
derrame
lenguas
infinitas,
y el océano sea
una
colmena,
la tierra
torre y túníca
de flores,
y el mundo
una cascada,
cabellera,
crecimiento
incesante
de panales!
Pablo Neruda
When I think about the experience of wholeness I think about preparing a cup of Tea. Four years ago I began to pay attention to fragrance, liquor, flavor and sensations in the mouth. I followed Tasting Protocols. I developed a language on Tea based on words for texture, aromas and flavor profiles strictly found on a Tasting Table and a Tea Glossary.
My nose and tasting buds developed fast. I started identifying the different types of teas, and learned how to express “objectively” aromas, flavors, astringency, body, aftertaste…
However, I recently realized that the Protocol does not take into account how each Tea, each day, makes me feel. I have found rewarding to become aware of the relationship we develop with Tea, and I deeply believe that recognition of secondary qualities will come with it, along with so much more.
I once read that Tea brings together man and nature. This inspired me to search for the parts needed to prepare a cup of Tea, trace them to the origin and incorporate the notions learned throughout this module to reflect on Wholeness.
The following is a guided reflection on Coming into Being, through the Art of Tea.
THE PARTS ARE NOT THE WHOLE
The parts in Tea are the basic elements of existence (earth, fire, water, air).
THE SEARCH
Be aware of the origin of the elements you need.
EARTH
Cup
Search for a cup you feel connected to. Consider that you will create a close relationship with it, and it will create a tight relationship with the leaves. Be aware of the color, of how it feels, the texture, the flavor, the smell.
I bought these cups from a local artisan, Lina, she buys the clay from a man in Chía who prepares the blend from different local sources.
Tea Leaves - Look for living leaves, where the relationship between man and plant is one of respect and reverence.
WATER - Trace the source. I brought water down from the mountain.
AIR - Choose a special place to be comfortable. Chose music, nature or silence.
FIRE
Energy is found in direct heat as well as in Cha (Tea) Qi and in You and Me.
Energy is in our intention. The brewer influences the Tea. The “energy” of one handling the water, leaves and cup, flows into Tea.
According to Tao, Qi connects us to the energy and movement of the entire universe, thus Tea can help us connect with Wholeness.
PREPARE A CUP OF TEA
EARTH - Get to know your tea-ware intimately so that you are fine-tuned to it.
FIRE - Heat the water just before boil.
WATER – Wash the cup. Place the leaves in the cup, the amount you can grasp with three fingers. Cover them with water.
AIR
Be aware of the space that is now being filled. Sit comfortable. Attune to the peace of the space. Be present. Think about the way those leaves travelled to your cup. Imagine they were plucked, withered, dried, rolled, packed and sent across the ocean.
How wonderful is that those leaves you are infusing are unique and are now here in this present moment to exchange their history with you and your history.
Bring your face to the cup and feel the vapor rising. Sense the aromas.
Contemplate how the leaves unfold, how they come back to life.
Trust yourself, you will know when you are ready to become Tea.
BECOME TEA
Inhale and exhale deeply.
Your hands subtly hug the cup. Feel the warmth you receive in turn. Preserve the heat and absorb peace with slow, gentle and graceful movements, and a heart free of obstructions.
Touch the edge of the cup with your lips. When Tea reaches them, feel the exchange like a subtle but profound kiss.
Allow those first sips to blend with the palate. Feel how slowly your mouth and throat begin to adopt the qualities of Tea.
Take small sips.
Allow time to expand.
Pause, reflect, breathe, meditate.
Feel how in this present moment Tea and you are becoming one.
Feel your heartbeat, feel the earth below and the heaven above.
Feel how Tea flows inside you. Its energy is now your energy.
Be aware of the aftertaste. Even if there are no sips left, there is no need for more because now you are Tea and Tea is you.
Contemplate the moment.
Everything is finished with one breath.
You will know when it is all over, or you can choose to expand time with another infusion of those same leaves in your cup.
El momento para un Té es ese espacio único para ser nosotros, para compartir ideas, sabiduría y amor en un ambiente relajado. Las conversaciones alrededor de una taza de Té suelen ser armónicas, libres, y espontáneas, con espacios cómodos de silencio y contemplación.
Practicamos la humildad, respeto y gratitud por el té, por nuestra compañía y por nosotros.
“I think the best tea sessions are the simple ones, where we let our minds be quite and still, calm and joyful without trying to impress; where the space is conducive to relaxation without the need to be or know anything - where the tea, teaware, and water combine smoothly and unostentatiously, and the company is as natural as the inner "mountains” we are retreating toas we leave the “World of Dust” behind for the higher paths of tea.“
- The Tao of Tea, Aaron Fisher
Antes de sentarnos a tomar el té invoquemos la armonía, el respeto, la humildad y la simplicidad, que al igual que el buen té y el agua, son una mágica combinación para sentir el Té.
El camino del Té se expandió en oriente gracias al budismo Zen. Aunque hoy el té es un ritual social sus características espirituales, aún cuando no se aplican masivamente, no están del todo en el olvido.
La Práctica del Té
Existen dos expresiones claves en la tradición del té ceremonial en Japón. Uno es el chakai (encuentro del té) dónde varias personas comparten dulces y un bowl de delicado y ligero Matcha (hojas de té verde pulverizadas mezcladas con agua y batidas hasta formar espuma — usucha). Es un momento rápido pues hay mucha gente para servir.
El otro momentos clave es el chaji (evento del té) que consiste de una merienda, dos ceremonias al rededor del carbón de palo que calienta el agua, dos tipos de té, un Matcha denso y cremoso - koicha, y el usucha. Se imparte a menos cantidad de gente en una casa y un jardín especiales.
El Chakai puede tomar 20 minutos mientras que el Chaji puede llegar a 4 horas. El último hace énfasis en el significado de cada paso, cada momento es un ritual.
El Zen ve más allá de los estereotipos que hemos construido, los dogmas, las barreras socio culturales, los aspectos de la vida creados por el hombre, que no hacen parte de la naturaleza de las cosas. En la medida que nos abrimos al Tao, al camino, vivimos más en armonía.
El Té tiene su propio tiempo: el tiempo fuera del tiempo. El tiempo fuera de la percepción cronológica de los eventos del día. La hora del té es un momento suspendido en el tiempo - es intemporal.
Lo irónico es que aunque el té genera esta sensación de intemporalidad las ceremonias y rituales alrededor del mundo se rigen por el cuidado, el detalle, el protocolo. A qué temperatura calentar el agua, cuántos minutos dejar las hebras en infusión, cuándo servir el té… acciones claves que dependen de un tiempo preciso.
Tomar el té es una danza, un ritual orquestado. Una vez inicia, el mundo exterior queda encerrado, y se abre el espacio y el encuentro con lo místico.
Hay quienes consideran que el mejor té verde del mundo viene de Japón. Se reconoce por sus notas frescas, vegetales y por su sabor brillante y umami que nos recuerdan el sabor y aroma de las algas.
El Té en Japón está presente en cada momento de la vida. Se bebe a diario el Bancha o el Hojicha en restaurantes, y el Gyokuro y el Sencha se disfrutan en pequeños grupos como una bebida sofisticada y propicia para compartir. También tiene un papel central en la filosofía Zen, dónde el Matcha protagoniza la tradicional ceremonia de té, Chanoyu.
Muchos se preocupan por la cafeína en el té. Lo primero que es clave tener en cuenta es que la cafeína en el té está acompañada por antioxidantes y taninos, que crean un efecto no excitante sino estimulante. Estos tres elementos permiten que el té nos ayude a estar alerta, concentrados y relajados. Por esto esta increíble bebida está siempre de la mano de la meditación.
En el mercado hay muchos tés decaf, es importante entender el cómo.
Existen dos métodos industriales para retirar la teína (cafeína) del té. La más natural usa dióxido de carbono caliente y presión. Este método retiene parte de los antioxidantes pero aún así se pierden muchos. El otro método usa un solvente químico (ethyl acetato) que remueve la cafeína y los antioxidantes, y deja un residuo químico.
El método que recomendamos para bajar el nivel de cafeína lo podemos hacer en casa, es totalmente natural. Para preparar un té en hebras bajo en cafeína dejamos las hojas en infusión 30 segundos y descartamos el agua. Luego hacemos una infusión normal según el tipo de té y disfrutamos.
I will not die an unlived life,
I will not live in fear
Of falling or catching fire.
I choose to inhabit my days
To allow my living to open me,
To make me less afraid,
more accessible,
To loosen my heart
Until it becomes a wing,
A torch, a promise.
I choose to risk my significance; to live
So that which came to me as seed
Goes to the next as blossom
And that which came to me as blossom
Goes on as fruit.
Dawna Markova
Rumi (via creatingaquietmind)
Pensamientos para un nuevo año que llega…
Estos hermosos jardines de té (50 hectáreas) tienen más de 50 años. A primera vista creeríamos que son en Vietnam o en Darjeeling…. pero no! Son el Colombia. Bitaco, un municipio a 50 minutos de Cali en el sur-occidente colombiano alberga esta belleza de paisaje hace más de medio siglo.
El origen de las plantaciones viene de experimentos y hoy conviven plantas de Camellia Sinensis China, Assámica y Cambodiana. Desde hace décadas las usan para hacer té en bolsita por el método CTC y es ahora que están pensando en usarlas para producir tés especiales de origen.
Es como un sueño. Pensar que traemos té de jardines diferentes lugares del mundo y que tan cerca tenemos el potencial de producir y degustar tés de excelente calidad!
Estuvimos probando muchos tés, de diferentes cosechas, con variaciones en el tiempo de oxidación y otros ajustes en las variables del proceso. Es increíble como una sóla variable puede afectar el perfil aromático de un té! Aunque viene de una misma planta hay tantas variables que interceden en el proceso de lograr la taza perfecta.
Que divino que es pensar que del origen a la taza puede haber una distancia tan corta. Desde ahora tenemos té Colombiano Artesanal en el Taller. Que dicha, que bendición.
When one’s heart and hands are idle
When one’s thoughts are disturbed
When shut up in one’s home all day
When charming friends visit
In a quiet secluded room with old photos, antiques, paintings, mementos and sweet memories.
The Herbalist - Joseph E. Meyer
El té es el ejemplo perfecto de la complejidad de la vida, el cuidado desde temprana edad representa lo que será el té, un crecimiento que desarrolla una inmensidad de características únicas en cada una de sus variedades. Es asombroso como la simplicidad de una hoja puede evocar tantas sensaciones y emociones; también, como puede llegar a representar y jugar un papel importante en cada cultura que lo consume.
Una taza de té, puede llegar al fondo de cada persona tocando su alma y así mismo logrando tranquilizar y relajar la mente y el cuerpo, brindando un estado de conciencia y meditación, donde cada quien encuentra la paz interior y libera su imaginación. Las hojas del té permiten una conexión entre los deseos del subconsciente y la racionalidad de cada persona a través de sus propiedades organolépticas puesto que fuerzan a que los sentidos sean más agudos.
”—Bryan Riaño (Estudiante Cultura de Té, Escuela de Gastronomía U. Sabana - Bogotá 2013)